SECUELAS DE FRACTURA E INFECCIÓN ÓSEA
PREGUNTAS FRECUENTES SOBRE SECUELAS DE FRACTURA E INFECCIÓN
Las infecciones pueden desarrollarse cuando bacterias ingresan al cuerpo durante o después de una fractura, especialmente en fracturas expuestas o en sitios quirúrgicos. El tratamiento oportuno es fundamental para evitar complicaciones graves.
La cirugía de cadera suele ser necesaria cuando el dolor interfiere con las actividades diarias y otros tratamientos no han sido efectivos o han brindado un alivio mínimo.
Algunas de las afecciones y diagnósticos que pueden requerir un reemplazo de cadera incluyen:
Osteoartritis de cadera
Artritis reumatoide
Artritis postraumática de cadera
Necrosis avascular de cadera
Trastornos congénitos y deformidades de la cadera
Los síntomas más comunes incluyen: dolor persistente, inflamación, enrojecimiento y aumento de temperatura en la zona afectada, fiebre y secreción o drenaje por la herida. Ante cualquiera de estos signos, es importante buscar atención médica inmediata.
El tratamiento puede incluir una combinación de: limpieza quirúrgica del área afectada, retiro de tejido infectado o material de osteosíntesis, tratamiento con antibióticos especializados y procedimientos de reconstrucción ósea o realineación. Cada tratamiento se adapta de manera individual según la gravedad y evolución del caso.
Sí. Con una atención oportuna y especializada, muchos pacientes logran una recuperación completa y recuperan la función del área afectada, especialmente cuando el tratamiento se complementa con terapia física y seguimiento médico continuo.